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"¿Por qué Bachelet y hasta cuando?"

La Nación, Entrevista del Domingo, 19 diciembre de 2004

Por Ximena Hinzpeter / Carla Lehmann*

Si pensamos que las mujeres somos la mayoría del electorado (52%) y -al menos hasta hoy- la mayoría de los presidenciables, lo más sensato es pensar de una vez por todas en nosotras. Los 362 mil votos más que los hombres que aportamos pueden definir la victoria en una elección reñida, como posiblemente lo será la próxima presidencial. Aunque la evidencia es clara en demostrar que no votamos en bloque, existen importantes aspectos que nos distinguen con nitidez de ellos.

Según la última encuesta Datavoz realizada en el Gran Santiago, la mitad de nosotras declara que le entregará su voto a alguna de las dos precandidatas. Observando con atención la adhesión por sexo a cada uno de los tres principales aspirantes, la nota discordante la pone el apoyo brindado a Michelle Bachelet.

Mientras Soledad Alvear obtiene el mismo porcentaje, cercano a 10% en ambos sexos (a Joaquín Lavín le ocurre lo mismo, pero en torno al 30%), la candidata socialista en cambio salta de un 33% entre los hombres a casi un 40% entre las mujeres.

¿Por qué? Tal vez porque los “ítem femeninos”, aquellos en que hay diferencias significativas entre nuestra opinión y la de “ellos”, no son tantos, pero sí están pesando mucho más de lo estimado. El último estudio del CEP entrega antecedentes que ayudan a responder esta pregunta. Las mujeres creen que el problema al que debería dedicar mayor esfuerzo el gobierno es la salud. “Ellos”, en cambio, piensan que es el empleo. A su vez, el ánimo femenino respecto a la situación del país es más pesimista: creen en mayor medida que la economía del país está mal o muy mal (45% vs. 31%). Piensan menos que Chile está progresando (44% vs. 56%) o que va por el buen camino (53% vs. 66%). Y, por ende su aprobación al gobierno actual es menor (55% vs. 61%). Pero ojo, también aprueban menos la labor de la oposición (25% vs. 33%). Es decir, son más críticas, más escépticas o quizá más realistas; son seres complejos y más difíciles de satisfacer.Entonces, ¿cómo elegimos Presidente? Principalmente, destaca el estudio del CEP, de acuerdo a lo que nuestra intuición indica y, luego, de acuerdo al carácter (simpatía, honestidad, etc.) del aspirante.

En temas valóricos no somos más conservadoras que ellos. Las mujeres aprueban mayoritariamente la entrega libre de la píldora del día después en caso de violación, aunque se compruebe científicamente que es abortiva. Incluso, respecto al matrimonio aparecemos algo más liberales que los hombres, ya que estamos menos de acuerdo con la idea de que las personas que quieren tener hijos deberían casarse.

Respecto a los presidenciables y el tema que más preocupa a las mujeres, la salud, ellas creen que sería mejor abordado por Bachelet o Alvear que por el ex alcalde. Pero con mayor intensidad, por la precandidata socialista, quien supera por 12 puntos a Lavín, mientras la ex ministra de RREE le gana sólo por seis.

Al tener que optar entre la igualdad de oportunidades y el desarrollo económico, las mujeres se inclinan más por la igualdad (55% vs. 40%).

Y de los tres precandidatos, piensan que Bachelet sería una mejor defensora de igualdad. Recapitulando, ¿por qué las mujeres están más con Bachelet? Porque piensan que ella lidiaría mejor que los demás en los temas que les interesan: salud e igualdad de oportunidades. Tal vez, por su profesión de médico y porque pertenece al mundo que siempre ha levantado mejor la bandera de la equidad. También porque es percibida como más cercana a la gente. Y el hecho de que no tenga marido, posibilita la identificación de muchas.

Ella sabe lo que es llevar sola un hogar con hijos. Transmite simpatía, tiene un perfil menos politizado, características valoradas por el sexo femenino. Además, ella no se ha planteado como representante del continuismo, lo que puede representar una ventaja, ya que las mujeres no piensan que las cosas en el país estén tan bien. Pero no todo es color de rosa para la ex ministra. A las mujeres también les preocupa el empleo y la delincuencia y, en ambos casos, ven a Lavín como un Presidente que resolvería mucho mejor estos problemas. Asimismo no son pocas las mujeres que valoran más el desarrollo económico que la igualdad de oportunidades y, en este ámbito, Lavín es visualizado como el candidato más apto para lograrlo, luego Soledad Alvear y, en último lugar, Michelle Bachelet. Por otra parte, su reciente neumonía, que la obligó a ausentarse de Enade, podría significar mucho más de lo que en realidad fue. Lo que una mujer en política no debe mostrar jamás es debilidad.

Una candidata necesita de una familia tradicional tanto como un candidato. ¿Cuántos presidentes singles existen en el mundo? En la cultura mundial actual, y en esto Chile no es diferente, se espera de un Presidente, y probablemente aún más de una Presidenta, que tenga una familia ideal. Y Bachelet tiene una familia no convencional. Aunque suene duro, su vida personal podría empezar a complicar su popularidad.

* Ex investigadoras del Centro de Estudios Públicos. Socias fundadoras de Datavoz, consultora especializada en estudios de opinión.

 

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